No le debo explicaciones al espejo
Me dijeron:
"Ya es tarde, flaco,
la vida no devuelve los domingos."Y tenían razón...
hasta que un lunes
decidí dejar de morirme de a poquito.Qué raro eso de despertar
sin negociar con el demonio,
sin buscar en una copa
el coraje que me faltaba en la sangre.Perdí gente.
Perdí besos.
Perdí noches
que juré inolvidables
y apenas sobrevivieron a la resaca.Pero encontré algo mejor:
el tipo que era
antes de empezar a escaparse de sí mismo.Habrá quien me recuerde
por todas las veces que caí.
Problema suyo.
Yo prefiero contar
las veces que me levanté
con las rodillas hechas trizas.No vine a convencer a nadie.
Ni a pedir perdón eternamente.
El pasado ya cobró su factura.
Ahora el futuro
me está invitando un café.Si volvés,
ojalá sea porque encontraste un hombre.
No un náufrago.Y si no volvés...
también habrá amaneceres,
canciones desafinadas,
amigos,
algún bar donde brindar con agua,
y un cielo enorme
para demostrarle al mundo
que el que aprendió a vencerse
ya no necesita aplausos.Porque el verdadero milagro
nunca fue dejar la droga.
Fue dejar de creer
que yo era menos que ella.
Lo dijo un soldado romano a Dios.
Hace 12 años

1 comentario:
Q mierda
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